LE PUEDE OCURRIR... INCLUSO A USTED (sólo si es hombre)


Nadie duda que el maltrato existe, pero en todas direcciones. Existen muchas mujeres maltratadas, y merecen todo el apoyo, atención y ayuda que la sociedad sea capaz de prestarle... y más.

Pero nadie repara en que también existen hombres maltratados, psicológica y físicamente. Aunque éstos no reciben apoyo alguno, ni atención, ni ayuda. Además, sólo ellos pueden sufrir algo que ellas no: Ser víctimas de una denuncia falsa.

 

Se que este tema ofende a muchas mujeres que creen firmemente que "Las denuncias falsas son un mito".

 

Para ciertos colectivos, más que una creencia es todo un dogma de fe. Y encasillan automáticamente a toda persona que se aparte de sus postulados como machista (si es hombre), estar alienada o sometida por los machistas (si es mujer), o incluso con un nuevo "palabro" que se está poniendo de moda últimamente, "Neomachista" (que sí engloba a los dos sexos).

Esto, se une a unas muy eficaces campañas de sensibilización de la población y los dirigentes a nivel político, social y cultural, impuestas por "lobbys" ultrafeministas en forma de cifras manipuladas, estadísticas maquilladas, ocultadas, o simplemente dejando de contabilizar un buen número de ellas.

Cuando hablan de número de mujeres maltratadas cuentan en número de denuncias interpuestas (1 denuncia = 1 mujer maltratada), no esperando en ningún caso al resultado del juicio para comprobar la inocencia o culpabilidad del imputado y veracidad o falsedad de la denuncia. Y cuando hablan de denuncias falsas, sólo lo hacen sacando los porcentajes de los casos que habiendo llegado a segunda instancia (audiencias) hayan sido ganados por el imputado, y a su vez aquellos hayan presentado demanda contra sus falso-denunciantes y además hayan vuelto a ganar.

Con todo este descomunal despropósito han conseguido que España se convierta ante los ojos de sus ciudadanos y del resto del mundo en "Un país machista". Sumido en el mayor problema al que nunca se haya enfrentado, "La lacra de la violencia de género". 

Pero lejos de las hipótesis que puedan esgrimir y de la cifra oficial de que "según nuestros estudios, menos del uno por ciento de las denuncias son falsas", de las más de 1.000.000 de denuncias interpuestas en los juzgados de violencia contra la mujer desde su creación en el año 2004, sólo el 13% han acabado en condena teniendo en cuenta que muchas de ellas lo han sido "por conformidad", o sea, por haber firmado un reconocimiento de culpa, normalmente por consejo de un letrado y ante la amenaza de males mayores. "Mejor que se declare usted culpable y acepte una condena mínima, porque si no acabará en la cárcel". La verdad es que con estas cifras, por mas que se intente, nos queda un poco lejos ese hipotético 0,1% (en unos casos) 0,01%, ó 0,003% (en otros) de denuncias falsas presentadas que dicen los organismos oficiales.

 

O los jueces son muy torpes encontrando reales maltratadores o aquí falla algo  (Documento.1)

Claro, que los defensores de la ideología de género argumentan que cuando a un hombre un juez lo declara inocente no es por que lo sea, sino porque no se ha podido demostrar su culpabilidad, saltándose a la torera la presunción de inocencia, o sea, que cualquier ciudadano es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad. Pero no parecen aceptar lo contrario, que realmente pueda ser inocente y que su pareja se lo quiera quitar de en medio por las razones que fuera.

Hay jueces que llegan a reflejar lo anteriormente expuesto incluso en sus sentencias absolutorias, dejando entrever que pudo haber algo... pero no lo encuentra. O dictando sentencias donde no se declara al imputado "inocente", sino "absuelto de todos los cargos", pero dejando un resquicio abierto a la posible duda y libre interpretación sobre los acontecimientos acaecidos. Es también habitual escuchar en los juicios "Yo, en conciencia..." o "este tribunal cree..."

Vamos a ver, si un imputado por cualquier falta o delito es absuelto, es inocente. Y si no lo es, que se le condene.

Y un juez no puede ni debe actuar "en conciencia" ni por "creemos que..." Un juez puede tener conciencia hasta que entra a trabajar, en ese preciso instante debe dejarse su conciencia, sus opiniones y sus creencias fuera del juzgado y dedicarse a aplicar la ley, basándose en pruebas objetivas, reales, legales y "acreditadas" (es una palabra que les encanta pero que suelen ignorar su significado). Y su opinión personal no cuenta, como la de ninguno, sólo cuenta la ley. Y lo contrario, es prevaricación

 

Señoras, señores, seamos serios. En España una persona (y ahí deberían incluir a los varones) es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Derecho reconocido en el artículo 11 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y derecho constitucional en España en el artículo 24, que la opinión pública, fuerzas de seguridad y, lo más grave, la justicia, se saltan cuando les parece. 

Existe en España el momento exacto en que "desapareció" la presunción de inocencia en casos de supuesto maltrato en una sentencia del Tribunal supremo, o sea, sabemos en qué momento La Constitución española, deja de ser la ley de leyes y se puede dejar de aplicar:

- El Tribunal Supremo español, en Sentencias de 29-4-1999, 25-4-2000,24-6-2000, y 7-7-2000, dice: 

El testimonio de la víctima, aunque no haya otros testigos del hecho delictivo, puede ser en estos casos suficiente para fundamentar una condena y desvirtuar la presunción de inocencia. Pues como señala expresamente la Sentencia del Tribunal Supremo de 24 de junio de 2000 -NADIE HA DE SUFRIR EL PERJUICIO DE QUE EL SUCESO QUE MOTIVA EL PROCEDIMIENTO PENAL SE DESARROLLE EN LA INTIMIDAD ENTRE LA VICTIMA Y EL INCULPADO, DADO QUE, EN OTRO CASO, SE PROVOCARIA LA MAS ABSOLUTA DE LAS IMPUNIDADES."

Esto fue incluido en el Informe Sobre la Violencia Domestica, del Consejo General del Poder Judicial, aprobado en Fecha 7 de febrero de 2001.

En este momento murió la "Constitucional" presunción de inocencia en nuestro país.

 

Vamos a ver, por más que haya quien lo niegue, es un hecho que las denuncias falsas existen desde que se inventaron las denuncias, que existen en casos de robos, accidentes, tráfico, problemas laborales, vecinales, con los seguros... y un largo etcétera, donde una persona o entidad pretende abusar de otra, mintiendo como un bellaco para conseguir sus fines espurios, perjudicando, desacreditando, humillando, o simplemente quitándose de en medio al denunciado. ¿Por qué razón no iban a existir? en un ámbito donde la supuesta agredida recibe además tantos beneficios sociales, económicos, y hasta laborales. ¿Sólo por pertenecer a sexo femenino ya se encuentra una persona exenta de mentir? 

 

En cuanto a la idea de la violencia unidireccional (siempre del hombre hacia la mujer), la verdad es que una afirmación que tampoco se sostiene. El hecho haber nacido mujer no es garantía para no ser violenta ni maltratadora, igual que no es garantía para que siempre diga la verdad. La violencia es bidireccional, no exclusiva de un sexo, pudiendo ser ejercida física o psicológicamente tanto por hombres como por mujeres, jóvenes o mayores, y dirigida hacia cualquiera de su mismo sexo o del contrario, mujer, hombre, ancianos o niños, e incluso animales. Y la ley debería aplicarse por igual a las personas de ambos sexos, así lo reconoce la constitución. Pero... ¿Sabe usted que actos que constituyen delito para un hombre sólo son una falta en caso de que los cometa una mujer? ¡Pues según la nueva ley de 2004 es así!

 

Otra cosa que habría que analizar sería ¿Por qué no son perseguidas las denuncias falsas?

Tanto Jueces como fiscales tendrían obligación por ley de perseguir cualquier tipo de delito según el artículo 408 del Código Penal. Pero parece ser que el adoctrinamiento de género al que son sometidos (salvo honrosas excepciones) ha calado profundamente en nuestro sistema judicial, además de en el político y social. ¿Prevaricación? Sin duda. ¿Motivos? Unos por aleccionamiento (hay abogados de "Familia" que llegan a impartir cursos a los jueces sobre "género") (Documento Federgen), otros por miedo a enfrentarse a un sistema sólidamente consolidado (es sabido lo ocurrido a varios jueces que han puesto en tela de juicio el tema de las falsas denuncias) y otros, simplemente por "economía procesal", que al final no es otra cosa que dejación en sus funciones. Es muy injusto que todo esto esté ocurriendo en un país supuestamente democrático, pero en realidad, profundamente corrupto en todas sus instituciones. En España la justicia no tiene los ojos vendados para ser imparcial, sino por vergüenza.

 

Esta es una página que refleja un caso en concreto de lo sucedido a cientos de miles de ciudadanos españoles, todos hombres, que víctimas de la LEY ORGÁNICA 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género han visto pisoteados "legalmente" sus derechos constitucionales.

Víctimas de una mujer sin escrúpulos, que puede ser esposa, ex mujer, pareja, ex pareja, compañera sentimental, o cualquiera que alegue tener o haber tenido algún tipo de relación afectiva o sexual con él y que un buen día, sólo Dios sabe por qué, decide denunciar en falso por supuestas: amenazas, insultos, maltrato psicológico puntual o continuado, agresiones hacia ella o sus hijos, e incluso violación hacia ella o sus hijos, con el único objetivo de conseguir la destrucción total del varón, tanto a nivel emocional como mental, social, familiar, económico y físico (cárcel, e incluso suicidio). Aprovechándose de una ley sexista, (sólo afecta al hombre) y acogiéndose a los múltiples beneficios que esta le otorga.

Esta mujer puede denunciarlo cuando crea conveniente o se le antoje, en relación a un supuesto hecho puntual o habitual, actual o ya pasado, específico o que comprenda un largo periodo que puede llegar a cubrir la totalidad de la relación, incluso decenios. Si necesidad de probar nada, sólo con su palabra (que será considerada como prueba) detendrán a su pareja (si es varón), pasará unos días en un calabozo, cuando salga, es probable que lo haga con una orden de alejamiento de ella y sus hijos (ahora pretenden que esto sea automático y que sus hijos pasen a ser también víctimas de maltrato, de forma que se inflen automáticamente sus estadísticas), no podrá volver a su domicilio ni a por su ropa, y un largo etcétera que suele ser difícil de creer para los no afectados. Y aunque llegara el caso de que la mujer pretendiera desistir de su denuncia, los mecanismos de la justicia seguirán adelante con el proceso (pobrecita, ya ha sido sometida y protege a su maltratador, tendremos que actuar nosotros por ella). Todo esto, por supuesto, antes de demostrar nada, sólo "preventivamente", se supone que para evitar posibles problemas posteriores.

 

¿Motivos? En unos casos puede ser por dinero, por conservar o apropiarse los bienes comunes de la pareja o del varón, eliminar la posibilidad de que el hombre solicite la custodia compartida de los hijos, extorsionar "legalmente" y con el beneplácito del sistema judicial español al hombre en forma de pensiones desorbitadas, acelerar un proceso de divorcio o por el contrario retrasarlo, cobro de subvenciones y todo tipo de ventajas por ser víctima de maltrato (sólo por presentar una denuncia ya se es víctima de maltrato, antes incluso de juzgar al varón, a la vez que sólo por recibir una denuncia ya se es maltratador y será divorciado por un juzgado de violencia sobre la mujer sentado en un banquillo de acusados, antes de ser juzgado), acceso a todos los trámites judiciales gratuitamente, abogados gratis, o bien, simple animadversión o venganza (Dios sabe por qué).

Todo esto se encuentra, no solamente apoyado, sino fomentado por las administraciones, institutos de la mujer, asociaciones, fundaciones, abogados, detectives, etc. Los cuales, como es lógico, ven en ello un medio de vida, cuando no de enriquecerse. ¿Sabía usted que los institutos de la mujer no cobran sus subvenciones por número de mujeres atendidas Sino por el número de denuncias que éstas interpongan?. Todo un entramado que es dificil de creer por cualquier persona que no haya tenido una relación directa con un caso de este tipo. (Documento Carlos Aurelio Caldito Aunión)

 

En el momento en que una mujer denuncia a un hombre por violencia de género tiene la sartén por el mango. Los abogados lo saben, y es por ello que muchos lo aconsejanLos beneficios que puede recibir con ello son muchos, y los riesgos ninguno, pues la falsedad en las denuncias por violencia de género no son perseguidas por jueces ni fiscales como la ley obliga. Los institutos de la mujer viven de ello, y el negocio del maltrato mueve muchos millones de euros al año.

 

Todo esto se puede desencadenar con una simple llamada telefónica. A partir de ese momento el proceso es imparable. 

 

La verdad es que asociaciones antes comentadas, muchas ONG y las mujeres falso-denunciantes, junto con todos los que las apoyan FLACO FAVOR ESTÁN HACIENDO A LAS MUJERES REALMENTE MALTRATADAS, que las hay, igual que hombres, igual que ancianos, igual que niños.

 

 

¿SIGUE PENSANDO EN LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA? No le dé más vueltas, ya ha comprobado como en estos casos no existe.

Si, ya sé que es inconstitucional además de atentar contra los derechos humanos más elementales.

Pero en España, hoy por hoy, es la realidad.


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